Villavicencio avanza en su plan de recuperación del alumbrado público con dos jornadas simultáneas de mantenimiento y mejoramiento en los barrios Catumare y Santa Helena. La empresa de servicios Alborada, encargada de la operación, desplegó cuadrillas técnicas, equipos de altura y material nuevo para intervenir los puntos de luz entre los dos sectores. El objetivo es claro: reducir fallas, mejorar la potencia lumínica y devolverle tranquilidad a las comunidades que por meses reportaron lámparas apagadas, baja iluminación o postes en mal estado.

Las intervenciones son integrales y no se limitan solo a “cambiar un bombillo”. El plan incluye:
Revisión técnico-preventiva de luminarias se inspeccionaron lámparas de sodio y LED existentes. Donde se encontraron balastos quemados, fotocontroles dañados o vidrios rotos, se hizo el reemplazo inmediato. En avenidas principales se priorizó el cambio a LED de 120W a 150W para unificar la iluminación.
Pruebas de telegestión y reportes: En varios circuitos se activaron nodos de monitoreo. Esto permite que Alborada detecte en tiempo real si una lámpara se apaga, sin esperar a que un ciudadano la reporte por la línea de atención.
Líderes de Catumare destacan que “por primera vez en años vemos cuadrillas trabajando de noche para probar que todo quede encendido”. En Santa Helena, comerciantes de la vía principal afirman que el cambio ya se nota: “La calle se ve más viva y la gente permanece más tiempo afuera”.Desde Alborada explican que estas jornadas hacen parte de una estrategia por comunas. “No es solo reparar. Es mejorar técnicamente para que la inversión dure. Catumare y Santa Helena son el inicio de un cronograma que seguirá en otros barrios de la comuna 8 durante el segundo semestre de 2026”.









